Teleasistencia para mayores

¿Cuáles son los accidentes más comunes entre la población anciana?

La tercera edad es un periodo marcado por un mayor bienestar emocional, las ayudas y beneficios económicos o la disponibilidad de tiempo para retomar aficiones. Pero el declive físico hace vulnerable a este colectivo frente a los accidentes en el hogar. Un simple resbalón en el baño (donde suceden ocho de cada diez caídas domésticas) puede acarrear desde traumatismos hasta complicaciones graves, sobre todo si el afectado carece de un reloj avisador de caidas y es incapaz de levantarse por sí mismo.

Pero los resbalones y caídas no son el único accidente que amenaza la salud de los adultos mayores. Las quemaduras motivan lesiones en la piel y los tejidos que, dependiendo del grado, puede destruir las terminaciones nerviosas de la víctima. Se producen al cocinar alimentos, gestionar estufas de leño y manipular otros dispositivos que alcancen temperaturas extremas.

El riesgo de atragantamiento también crece durante la tercera edad. Con frecuencia, es un problema derivado de la disfagia que se acrecienta en los mayores de cincuenta años. Las estadísticas sugieren que la asfixia por alimentos es una de las principales causas de mortalidad entre los grupos de edad avanzada.

Por su parte, los mayores de sesenta y cinco años sufren más atropellos que la media de la población y también se ven envueltos en un mayor número de accidentes viales como conductores. Sucede que la movilidad reducida y el deterioro de la percepción visual y auditiva les dificulta circular con seguridad o estimar la velocidad y distancia del resto de usuarios.

En el ocaso de la vida, las intoxicaciones por error entran en juego, comprometiendo seriamente la salud del anciano. La sobremedicación da lugar a fallos orgánicos, somnolencia extrema y desorientación, todo lo cual afecta negativamente a estas personas cuando no están bajo el cuidado de familiares o asistentes profesionales.