Caravanas

La entrega inmediata, principal ventaja de los vehículos de ‘stock’

Los vehículos de stock son aquellos que los concesionarios mantienen expuestos al público, con un equipamiento y configuración genéricos, listos para su matriculación y uso inmediato. La rapidez en la entrega es, precisamente, su principal atractivo para el consumidor. La compra de turismos, furgonetas o caravanas nuevas en stock significa que el usuario puede prescindir de tiempos de espera y hacerse con un vehículo de urgencia al momento.

En concreto, este tipo de vehículos supera en disponibilidad y facilidades a los nuevos y de kilómetro cero. Su desventaja teórica es la ausencia de personalización: son unidades configuradas por defecto (color, sistemas de infoentretenimiento, motorización, acabados de serie, etcétera) para satisfacer las necesidades de un amplio espectro del público al que se dirige su marca.

Las caravanas, utilitarios y otros vehículos de stock suponen, pues, acortamiento en el proceso de compra, que se agiliza al eliminar de la ecuación los tiempos de fabricación, la logística, etcétera.

Pero además, esta flota de unidades se nutre con los modelos más populares y novedosos del momento. Los consumidores que busquen el no va más de cada segmento suelen concentrar su atención en los vehículos de stock.

Generalmente, las unidades en stock se comercializan con descuento. Los concesionarios utilizan esta estrategia para liberar su inventario y evitar que los vehículos con peor tirón de ventas dejen de ocupar un espacio valioso en sus instalaciones. A menudo la parte vendedora es más receptiva a negociar y consensuar un precio final que se adapta más al presupuesto del cliente.

Por otra parte, el factor sorpresa desaparece al invertir en este tipo de vehículos. Se exponen al público con sus características finales, incluidos defectos menores (por ejemplo, roces y arañazos como resultado de una antigua pruebas de conducción) que justifiquen un precio inferior a lo habitual.