Viajes

Cómo fui a la isla de Ons: Mi experiencia paso a paso

Hacía tiempo que tenía ganas de visitar la Isla de Ons, pero no sabía exactamente cómo organizar el viaje. No es una excursión cualquiera: al estar dentro del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas, tiene ciertas condiciones especiales. Por eso, cuando por fin decidí ir, me tomé mi tiempo para informarme bien de como ir a ons… y al final, fue mucho más fácil de lo que pensaba.

Lo primero que supe es que, para poder ir, necesitaba una autorización gratuita que se solicita online a través de la web de la Xunta de Galicia. Es un trámite muy sencillo: eliges el día, pones tus datos y en unos minutos recibes un código por correo electrónico. Sin ese código no puedes embarcar, así que es fundamental hacerlo antes de comprar el billete.

Una vez tuve la autorización, busqué compañías de barcos que salieran hacia Ons. Hay varias que operan desde Bueu, Portonovo y Sanxenxo, sobre todo en temporada alta (de junio a septiembre). Yo elegí salir desde Bueu porque era lo que me quedaba más cerca, y el trayecto dura unos 40 minutos. Reservé los billetes por internet, con la misma empresa que me dio todas las indicaciones para el embarque.

El día del viaje llegué con tiempo al puerto, presenté el billete y el código de autorización, y subí al barco. El trayecto fue muy agradable, navegando por la ría de Pontevedra con unas vistas preciosas. Cuando llegamos a Ons, sentí que había valido la pena cada paso.

La isla es una maravilla. Tranquila, con playas salvajes, senderos bien señalizados y una atmósfera especial. Pasé el día entre caminatas y baños en la playa de Melide. Incluso comí en uno de los restaurantes del pueblo, famoso por su pulpo.

A la vuelta, el proceso fue igual de sencillo. Eso sí, recomiendo llevar todo lo necesario: protector solar, agua, algo de comida si no quieres depender del restaurante, y calzado cómodo para caminar.

Ir a la Isla de Ons no es complicado, pero sí requiere un poco de organización. Para mí, fue una experiencia única, de esas que te desconectan de todo. Si estás pensando en ir, no lo dudes. Con un poco de previsión, tendrás un día inolvidable en plena naturaleza gallega.