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El Parque Natural de Carreirón, una parada obligada en la ría de Arosa

La ría de Arosa, en el norte de Pontevedra, es famosa por sus mejilloneras, la calidad de sus playas o la proximidad del archipiélago de Sálvora y Cíes. Sin embargo, el turista que descubre Rías Baixas por primera vez queda sorprendido por el valor ecológico del Parque Natural de Carreirón, un pequeño edén de poco más de un km cuadrado al sur de la Isla de Arosa.

Declarado como tal en los años noventa, este parque natural sobresale por su biodiversidad. La fauna marina y terrestre comprende especies tan insignes como la garza real, los cormoranes, el caballito de mar o los cefalópodos. Por este motivo, las experiencias de buceo y esnórquel gozan de popularidad en sus marismas.

La observación aviar también puede disfrutarse durante todo el año en Carreirón, con senderos temáticos como la ruta de Os Pilros. Con razón, su territorio fue declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Posee humedales, dunas y otros biomas propicios para las colonias de gaviotas patiamarilla y otras aves migratorias.

A diferencia de otros destinos insulares, este parque puede visitarse sin necesidad de reservar billete en barco, ni de obtener una autorización ante la Xunta de Galicia. Su catálogo de playas y calas incluye Lombiñas, O Resvello, Lavanqueira y Petóns, entre otras, que destacan por su apariencia salvaje, las arenas blancas y la limpieza de sus aguas. La práctica del nudismo es habitual en el arenal dos Espiños, además.

Por otra parte, la exploración de las villas costeras que rodean al Parque Natural de Carreirón sirve de complemento a esta escapada. Cambados, O Grove y Combarro poseen un patrimonio histórico y cultural de excepción y una oferta gastronómica con un marcado acento marinero. La vida nocturna tampoco decepciona en Sanxenxo y Portonovo. Cada perfil viajero encontrará una experiencia a su medida.