El deporte y la salud del perineo o suelo pélvico guardan una estrecha relación. El ejercicio moderado contribuye a fortalecer este conjunto de músculos, fibras y tejidos encargados de sostener órganos como la vejiga o el recto. Por el contrario, el sedentarismo o la práctica de deportes como el crossfit tienen un impacto negativo en la salud de esta zona corporal, según los ginecólogos especialistas en suelo pélvico en Pontevedra.
Ahondando más en la cuestión, son deportes positivos para el perineo el yoga, el pilates, el ciclismo, la natación o el remo. Cuando interesa fortalecer esos músculos, deben realizarse ejercicios de Kergel, diseñados específicamente para tonificar el músculo pubocoxígeo y otros localizados en el suelo pélvico.
Por contra, se recomienda evitar el baloncesto, la halterofilia, el tenis, el levantamiento de pesas o el citado crossfit. Estas disciplinas requieren esfuerzos que aceleran el deterioro de la musculatura del suelo perineal.
Pero ¿en qué sentido beneficia al perineo hacer deporte? Por un lado, los esfuerzos moderados de contracción y relajación de los músculos pélvicos contribuyen a evitar desgarros y otras lesiones durante la recuperación posparto. También es eficaz para evitar los prolapsos uterinos, un fenómeno común después de dar a luz.
Frente al sedentarismo, el deporte promueve la fuerza y la estabilidad en los músculos perineales, lo que afecta positivamente a la postura corporal. Incluso la vida íntima sale fortalecida gracias a seguir una rutina de ejercicios positivos para el suelo pélvico. Varios estudios sugieren que el entrenamiento del perineo puede aumentar el grado de satisfacción sexual.
Desde la óptica masculina, el fortalecimiento del perineo interesa (y mucho) a los varones. Con los entrenamientos adecuados, un piso pélvico más fuerte repercute en el control de la vejiga y, por tanto, en un menor riesgo de desarrollar incontinencia urinaria. Asimismo, el deporte es una herramienta excelente para combatir la eyaculación precoz.