Como reportero que ha pasado incontables horas documentando las vicisitudes del viajero moderno, puedo asegurarles que pocas cosas despiertan tanta ansiedad colectiva como la búsqueda de un aparcamiento. Es un rito de iniciación tortuoso que convierte a los conductores más templados en autómatas frustrados, girando en círculos, quemando combustible y, lo que es peor, perdiendo …