Joyerías

Principales tipos de relojes en función de su movimiento

El movimiento representa el núcleo, el corazón que permite a cualquier reloj funcionar con la precisión y fiabilidad deseadas. Este componente, también llamado calibre, está disponible en tres clases: automático, de cuarzo y de cuerda manual. Del primer tipo son algunas de las unidades más afamadas de Rolex, Patek Philippe y tissot automaticos; Seiko o TAG Heuer son una referencia en la relojería de cuarzo, mientras que Vacheron Constantin y Omega siguen apostando por la cuerda manual en sus cronógrafos.

Por un lado, los relojes mecánicos de carga automática basan su funcionamiento en un muelle que almacena energía cinegética gracias a los movimientos del brazo. Son muchas las marcas que siguen explotando este diseño.

La firma creada por Charles-Félicien Tissot, por ejemplo, abandera no solo el concepto del lujo accesible, sino también la innovación en el segmento de los relojes de cuerda automática. Para muestra, uno de sus mayores hitos, el movimiento Powermatic 80, que dobló el tiempo de reserva (hasta las ochenta horas) que la unidad puede permanecer parada sin interrumpir su tictac.

En el movimiento de cuarzo, en cambio, elementos como el muelle y el volante de inercia son reemplazados por una pila eléctrica. Esta suministra la corriente necesaria para que el cristal de cuarzo oscile a la frecuencia adecuada para medir el tiempo con exactitud.

Esta invención se atribuye a los Bell Telephone Laboratories, pero la producción masiva de este movimiento comenzó con el Seiko Quartz Astron en los años setenta. Hoy la marca japonesa compite con las compatriotas Casio y Citizen, además del gigante Swatch Group en el mercado europeo.

Estos grandes avances han restado cuota de mercado al calibre mecánico de cuerda manual, tecnología que sigue conquistando por su estética refinada y la conexión emocional que ofrece. Panerai, Patek Philippe y Cartier han sabido capitalizar esta nostalgia por los relojes manuales.