En sistemas de vigilancia y seguridad, la visión nocturna es un must entre las características de los mejores equipos del mercado. Los videoporteros, barreras perimetrales o mirilla digital ayr en Santiago de Compostela de vanguardia se benefician de esta tecnología, indispensable para monitorear la actividad en horario nocturno. Gracias a ella, es posible garantizar la seguridad en entornos residenciales, públicos y comerciales durante las veinticuatro horas del día.
Desarrollada en los años treinta, la visión nocturna funciona a través de dos métodos: el tubo intensificador de la imagen, que multiplica la luz ambiental residual, y la iluminación infrarroja activa, más moderna y asequible en dispositivos domésticos. De este último tipo es la visión nocturna empleada en mirillas digitales.
Las prestaciones técnicas de estas mirillas han superado a las tradicionales de lente de cristal: ángulo de visión ampliado, pantallas LCD/OLED, sensores de imagen, etcétera. En concreto, la visión nocturna por infrarrojos es una de las novedades más apreciadas entre los propietarios de viviendas y empresas, ya que permite monitorear al visitante en completa oscuridad.
Asimismo, esta tecnología se ha convertido en un estándar en los videoporteros inteligentes. Visualizar con nitidez a la persona que está al otro lado de la puerta disminuye el peligro de intrusión y aumenta la tranquilidad de inquilinos y residentes. Esta misma ventaja se encuentra en las cámaras de seguridad Wi-Fi para el hogar. Incluso las diseñadas para la vigilancia activa de bebés incorporan cada vez más la visión nocturna.
Y es que los sistemas de visión nocturna están demostrando su utilidad más allá de sectores como la defensa militar y la seguridad privada. Sus beneficios son claros: monitoreo de rostros y matrículas en entornos de baja iluminación, vigilancia ininterrumpida de día y de noche, incremento de la eficacia de los sensores o efecto disuasorio en los delincuentes, entre otros.